jueves, julio 31, 2008

UNA CARTA



Tres de la mañana… por lo poco que en realidad se de ti sospecho que aún estarás despierto. Escribiendo algo que nunca me dedicarás. Pero yo sí te escribo estas, producto de la pérdida del sueño, del deseo, de la abstinencia… Se que las leerás en silencio y que después de dejar un sucinto comentario, ocasionalmente me recordarás.



Porque debes creerme que te quiero. Que te quiero bien.



No, espera. Quizás lo correcto sea preguntar: “¿Por qué debes creerme que te quiero? ¿Que te quiero bien?” Si, así es mejor.
¿Por qué?



Entre nosotros solo palabras y de esas el 99% del tiempo yo solo leyéndote. Se que habría más, (podría haber más) pero más bien se que habrá recelo, se que desconfiarán. Y eso que no comparten mis noches imaginando lo que seria, inventando historias y situaciones que nunca ocurrieron y que nunca serán. Pero es que he sentido necesidad, como cualquier humana en algún momento, de que sepas… que aunque no susurro tu nombre en tu oído, tú si lo haces en el mío, que aunque no sepa del calor de tus brazos, yo te guardo los míos, que aunque no te enojes, no te hago reproches…


En realidad he escrito casi 200 palabras para confesar que perdería parte de mi vida por respirar en tu cuello, porque me acariciaras el pelo… y me dijeras “te espero”.


miércoles, julio 23, 2008

EL DESEO



El deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve excesivos, hace que vivamos en la improvisación, el desorden y el capricho, máximas expresiones de la libertad llevada al paroxismo.


El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad. Unos planifican su vida, mientras que otros la viven al ritmo que les marca el deseo. El deseo de vivir y de hacerlo a su manera. Por eso sus autobiografías son más descriptivas que explicativas, pues sus vidas no tanto se deben a los resultados u objetivos cumplidos, sino al sentido inherente al mismo proceso de vivir. Y este proceso, de uno u otro modo, lo establece siempre el deseo.


Si bien el deseo rebosa incertidumbre acerca del itinerario, a muchas personas les garantiza la seguridad en cuanto a los pasos dados. Bien entendido que el deseo no es una voz oscura, confusa y estúpida, sino que - en una persona madura - es luminosa, clara e inteligente. Las emociones están en la base de los deseos y de la inteligencia se dice que es emocional.


Visto de este modo, el deseo se convierte en el portavoz de uno mismo.


miércoles, julio 09, 2008

VARIACIÓN



Se dice que una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.


Una mujer desnuda y en lo oscuro
debiera generar un resplandor que de confianza
entonces domingueara el almanaque
vibraran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansaran


Esta mujer desnuda y en lo oscuro
fue una vocación para las manos
para los labios fue casi un destino
y para el corazón un despilfarro
esta mujer desnuda es un enigma
y nunca ha sido una fiesta descifrarlo.


Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
se desbarata en su propia muerte.


sábado, julio 05, 2008

UNA HOJA EN BLANCO

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¿Cómo lo haces? No soy una persona con dificultad de palabra.
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Pero intentar llenar una hoja en blanco, intentar decir algo "aquí" me resulta abrumador
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viernes, julio 04, 2008

HOY COMIENZO




Debo admitir que lo hago con miedo. Siento que hay tanto dentro de mi, tanto que quiere salir a la luz...

Pero he pasado mucho entre penumbras.

Leer(te) ha sido la única luz.

Espero no arrepentirme.